Nashely Adamaris Cárdenas Ponce. Integrante.

Soy Nashely Adamaris Cárdenas Ponce

Inicié en la danza desde que era una niña; recuerdo que formé parte de algunos grupos de danza, donde adquirí mis primeros conocimientos sobre este bello arte. Siempre me ha gustado incursionar en diferentes estilos, y cada vez que tenía la oportunidad de bailar, lo hacía con todo el corazón. Aunque hubo un tiempo en el que tuve que dejar la danza de lado, es reconfortante saber que hoy tengo nuevamente la oportunidad de seguir aprendiendo y formándome en varios aspectos de este arte tan hermoso.

Mi inspiración nació desde muy pequeña, al observar a las personas que bailaban en las jornadas culturales del lugar donde nací. Me fascinaba ver la pasión con la que se movían, la energía que transmitían y la manera en que cada paso parecía contar una historia. Cada presentación despertaba en mí un deseo profundo de algún día poder danzar con la misma entrega y belleza que ellos. Esa admiración fue el inicio de mi camino en la danza y se convirtió en la chispa que me motivó a desarrollar mis propias habilidades.

Cuando bailo, experimento una mezcla de emociones tan grande que a veces resulta imposible describirla con exactitud. Es como si el corazón se llenara de sensaciones que no caben en palabras. Cada gesto, cada movimiento y cada sonrisa se convierten en mi forma de expresar lo que llevo dentro. La danza se ha convertido en mi lenguaje, en mi manera de comunicar emociones que no siempre puedo decir con la voz. Es mi refugio, mi impulso y, sin duda, mi espacio de libertad.

Mi mayor motivación para continuar en este camino tan hermoso de la danza es cumplir aquel sueño que tuve desde niña: bailar con expresividad, entrega y belleza, tal como lo hacían las personas que siempre admiré. Cada aprendizaje, ya sea técnico o cultural, alimenta aún más mi deseo de seguir creciendo, porque descubrir lo que hay detrás de cada movimiento es algo verdaderamente maravilloso. Además, me inspira profundamente saber que, en algún momento, podré transmitir estos conocimientos a otras personas. Pensar en compartir lo que he aprendido y mostrar que detrás de la danza existe un mundo amplio, diverso y lleno de significado, es algo que me emociona y me impulsa a seguir avanzando con pasión.

A futuro, me encantaría convertirme en una persona capaz de transmitir todo el conocimiento que he adquirido dentro de este mundo tan hermoso que es la danza. Deseo compartir lo técnico, lo cultural y lo emocional que envuelve a este arte, para que otras personas también puedan descubrir su profundidad, su historia y la magia que cada movimiento esconde.Mi mensaje para quienes sienten curiosidad o deseo de acercarse a la danza es que luchen por sus sueños y no tengan miedo de intentarlo. Nunca es tarde para comenzar algo que les gusta y les apasiona. La danza es un universo lleno de posibilidades, creatividad y descubrimiento personal. Permítanse sentir, aprender y disfrutar, en la danza siempre hay un espacio para quien quiere expresarse.

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