Soy Andrea Mishell Serrano Mugmal.
Mis inicios en la danza fueron en la escuela, cuando un profesor nos pidió crear una coreografía que representara alguna cultura. Desde ese momento descubrí lo mucho que me gustaba este arte. Luego me uní al grupo de danza de la escuela y, con el tiempo, junto a algunos amigos formamos un pequeño grupo en mi comunidad con el que participamos en distintos eventos locales. A lo largo de este tiempo, la danza me ha permitido conocer nuevas personas, compartir momentos especiales y fortalecer mi amor por nuestra cultura.
Siempre he tenido referentes que amen la cultura en sus diversidades, como, mis amigos y mi familia, los cuales también disfrutan de este arte llamado danza. Ellos fueron ese impulso que me animó a seguir, incluso cuando dudaba de mis propias capacidades.
Al danzar me siento libre. Disfruto cada movimiento y cada momento compartido con mis compañeros. Me llena de felicidad saber que cada presentación es una experiencia única e irrepetible. Aunque en algún momento dejé de practicar por motivos de estudio y trabajo, al ingresar a la academia comprendí que la danza siempre ha sido parte de mí. Me motiva saber que, a través de ella, puedo seguir creciendo y mantener viva una parte importante de nuestra identidad cultural.
En el futuro me gustaría seguir perfeccionando este arte, porque en la danza nunca se deja de aprender. Aspiro a llegar a un punto en el que pueda crear mis propias obras y compartirlas con más personas.
La danza es un arte que se vive y se siente. Es una experiencia que transforma, que enseña disciplina, alegría y amor por nuestras raíces. No dejen pasar la oportunidad de descubrir este arte, pues será una de las mejores experiencias que la vida puede ofrecer.
